¿Qué son los alimentos funcionales?

Los llamados alimentos funcionales son aquellos que tienen la característica de que algunos de sus componentes afectan al organismo de manera específica y positiva, siendo beneficiosos más allá de su valor nutritivo tradicional.El efecto adicional puede ser que ayude a mantener la salud y bienestar o a disminuir el riesgo de enfermar. Se consideran como alimentos funcionales alimentos elaborados y naturales, por ejemplo: la cebolla y el ajo tienen compuestos antioxidantes y prebióticos (que ayudan a regular la flora intestinal).El yogurt por su alto contenido de proteínas como calcio, riboflavina y probióticos (microorganismos beneficiosos). La semilla de linaza, por su contenido de grasas omega 3, fibra y antioxidantes. Los cereales fortificados, como la harina de trigo (enriquecida con hierro y ácido fólico, entre otros). Yogurt con pre y probióticos.Frutas y verduras en general, por su contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes. Existen en el mercado muchos de estos productos (yogures enriquecidos, huevos con omega 3, quesillo con fibra, etc.) que si bien son más caros, tienen la ventaja de estar aportando nutrientes que son beneficiosos.Pero también se debe recordar que los alimentos naturales son considerados funcionales por todas sus cualidades y estos no son necesariamente más caros. Esta es sólo una razón más para aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres.  Thumbnail

¿Qué son los alimentos funcionales?

November 01 | 2013

Los llamados alimentos funcionales son aquellos que tienen la característica de que algunos de sus componentes afectan al organismo de manera específica y positiva, siendo beneficiosos más allá de su valor nutritivo tradicional.

El efecto adicional puede ser que ayude a mantener la salud y bienestar o a disminuir el riesgo de enfermar. Se consideran como alimentos funcionales alimentos elaborados y naturales, por ejemplo: la cebolla y el ajo tienen compuestos antioxidantes y prebióticos (que ayudan a regular la flora intestinal).

El yogurt por su alto contenido de proteínas como calcio, riboflavina y probióticos (microorganismos beneficiosos). La semilla de linaza, por su contenido de grasas omega 3, fibra y antioxidantes. Los cereales fortificados, como la harina de trigo (enriquecida con hierro y ácido fólico, entre otros). Yogurt con pre y probióticos.

Frutas y verduras en general, por su contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes. Existen en el mercado muchos de estos productos (yogures enriquecidos, huevos con omega 3, quesillo con fibra, etc.) que si bien son más caros, tienen la ventaja de estar aportando nutrientes que son beneficiosos.

Pero también se debe recordar que los alimentos naturales son considerados funcionales por todas sus cualidades y estos no son necesariamente más caros. Esta es sólo una razón más para aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres.