Obesidad Infantil, sus causas y complicaciones

La obesidad es una enfermedad en la que influyen muchos factores: genéticos, ambientales, ingesta de alimentos y actividad física. Los niños hoy en día comen una cantidad importante de snacks, comida chatarra y bebidas azucaradas, que aportan muchas más calorías, grasas y sodio de los que un niño necesita.Además se debe recordar que las porciones de comida (por ejemplo al almuerzo) que un niño necesita, son más pequeñas que las que un adulto necesita y las madres tienden a servir cantidades mucho más grandes.Por otro lado, la falta de actividad física impide que gasten la energía almacenada y que mejoren su estado físico. Los factores ambientales también influyen, como el estrés, ansiedad, depresión, entre otros. Esto es importante de considerar al entregar una pauta de alimentación, porque si el niño está deprimido tendrá una tendencia mayor hacia los alimentos dulces y no querrá seguir una dieta más saludable.El gran problema de todo esto son las consecuencias y complicaciones de de la obesidad infantil: mayor probabilidad de ser un adulto obeso, mayor riesgo cardiovascular en la vida adulta, mayor riesgo de diabetes tipo 2, mayor riesgo de padecer síndrome metabólico (colesterol y/o triglicéridos altos, hipertensión arterial, circunferencia de cintura aumentada, resistencia a la insulina).En niñas, se acelera la menstruación y es más probable que tengan ovario poliquístico (que puede causar infertilidad), mayor riesgo de padecer cáncer (esófago, colon, riñón, endometrio, vesícula, tiroides, mama).La Asociación Americana de Pediatría recomienda controlar el consumo de bebidas azucaradas y comida rápida y preferir alimentos saludables; que los padres no permitan que sus hijos vean TV más de dos horas al día y que no tengan televisor ni computadora en su cuarto. Además recomiendan 60 minutos de actividad física diaria. Thumbnail

Obesidad Infantil, sus causas y complicaciones

November 01 | 2013

La obesidad es una enfermedad en la que influyen muchos factores: genéticos, ambientales, ingesta de alimentos y actividad física. Los niños hoy en día comen una cantidad importante de snacks, comida chatarra y bebidas azucaradas, que aportan muchas más calorías, grasas y sodio de los que un niño necesita.

Además se debe recordar que las porciones de comida (por ejemplo al almuerzo) que un niño necesita, son más pequeñas que las que un adulto necesita y las madres tienden a servir cantidades mucho más grandes.

Por otro lado, la falta de actividad física impide que gasten la energía almacenada y que mejoren su estado físico. Los factores ambientales también influyen, como el estrés, ansiedad, depresión, entre otros. Esto es importante de considerar al entregar una pauta de alimentación, porque si el niño está deprimido tendrá una tendencia mayor hacia los alimentos dulces y no querrá seguir una dieta más saludable.

El gran problema de todo esto son las consecuencias y complicaciones de de la obesidad infantil: mayor probabilidad de ser un adulto obeso, mayor riesgo cardiovascular en la vida adulta, mayor riesgo de diabetes tipo 2, mayor riesgo de padecer síndrome metabólico (colesterol y/o triglicéridos altos, hipertensión arterial, circunferencia de cintura aumentada, resistencia a la insulina).

En niñas, se acelera la menstruación y es más probable que tengan ovario poliquístico (que puede causar infertilidad), mayor riesgo de padecer cáncer (esófago, colon, riñón, endometrio, vesícula, tiroides, mama).

La Asociación Americana de Pediatría recomienda controlar el consumo de bebidas azucaradas y comida rápida y preferir alimentos saludables; que los padres no permitan que sus hijos vean TV más de dos horas al día y que no tengan televisor ni computadora en su cuarto. Además recomiendan 60 minutos de actividad física diaria.